Los profesores de la provincia de Valencia han desenterrado el hacha de guerra ante el anuncio del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, en el que aventuraba «consecuencias» para los docentes que no den Educación para la Ciudadanía en inglés, como ordenó su departamento.
Días después de que los inspectores educativos hayan empezado a recorrer los centros y levantar actas e informes, los profesores, reunidos ayer en asamblea, amenazaron con la «completa paralización del sistema educativo» si la Conselleria les abre expedientes o sanciona.
Además, volverán a reunirse el 23 de octubre para estudiar una posible huelga y «otro tipo de acciones» por «las amenazas y la represión».
La asignatura más polémica de todos los tiempos ha enfrentado a diferentes sectores del sistema educativo valenciano. Si antes del verano los padres católicos reclamaban la objeción de conciencia (se registraron unas 6.000 peticiones), ahora hay otro colectivo, agrupado en FAPA‑Valencia, que no quiere que la asignatura se dé en inglés, tal y como ha dispuesto la Conselleria de Educación.
En apenas 20 días, esta federación ha recogido y tramitado 271 recursos presentados por los padres en los centros contra Educación para la Ciudadanía en inglés. La media es de 14 denuncias al día.
Mientras, los centros educativos viven en un «caos absoluto» por el desarrollo de la materia, según explica Vicent Baggetto, de la Asociación de Directores de Secundaria de Valencia. «Se está creando una crisis brutal: algunos centros han recibido profesor de inglés, otros no pero lo tienen prometido, en algunos se niegan a darla en ese idioma … », asegura.
Avalancha de suspensos
Profesores y directores temen «una avalancha de suspensos» porque «la mayoría de alumnos no tiene nivel suficiente en inglés», una opinión que también comparte el sindicato mayoritario de la concertada, tras amenazar Font de Mora con retirarles la subvención si también se rebelan.
J. L OBRADOR 20MINUTOS 3-10-08
